
La principal protección está en la oración y la fe en Dios. Rezar, pensar de manera positiva y actuar con buenos sentimientos, nos ayudará a enfrentar las dificultades.
Las velas permiten iluminar el ambiente y atraen a los buenos espíritus. Encendidas en posición invertida nos protegen. Siempre se debe orar al momento de encenderlas y luego hacer una petición.
La sal permite espantar a los malos espíritus. Es recomendable colocar una pequeña cantidad en los rincones de la casa y en las cuatro esquinas de la cama. Es aconsejable tener una bolsa con un kilo de sal debajo del asiento del conductor de un vehículo.
Las flores alegran el ambiente y las frutas absorven la envidia, la cual acelera sus procesos de descomposición.
Los baños con diferentes elementos esotéricos de limpieza, pueden ser positivos para despojarse de la mala suerte. Se debe tener cuidado con personas y productos engañosos.